Me compré una Xbox


Hola, aquí estoy de nuevo.

El amigo que me vendió la PS2 me ha ofrecido la Xbox en 40 Euros.

Yo he escuchado que es una buena máquina para ejecutar emuladores y pensando en ellos se la he comprado.

En el pack venía con cientos de DVDs.

Escarbando entre ellos he encontrado uno que me suena de algo. Se llama Ninja Gaiden. Voy a probarlo.

Por Dios que aberración. Creía haber dejado estas patrañadas atrás en los tiempos de los 16 Bits.

He seguido probando uno a uno todos los demás títulos. La mayoría de juegos son como el Ninja Gaiden pero más feos y peor programados.

Sólo veo los típicos títulos de PC adaptados a esta máquina. Mucho FPS.

No me gusta ninguno.

Voy a probar los emus.

El de Snes va de pena, con el sonido ralentizado.

El de Pc Engine no rula muchos juegos interesantes y además tiene bastantes defectos.

GBoy Advance va decentillo.

El mejor es el de Megadrive.

Después de unos días jugando con los emuladores a la saga Shinobi y al Gradius Galaxies, me he cansado y la he guardado. Que decepción. 40 Euros a la basura.

Me compré una PS2



Ha llegado tarde pero la oferta era tan jugosa.

Un amigo que está harto de lidiar con la 360 me ha vendido la PS2 con chip en 50 Euros con un mando y una memory card originales los dos.

No he podido resistirme a poder probar el Thunderforce VI. Así que se la he comprado.

Ha sido una buena experiencia. El juego ha funcionado a la primera. No es muy bueno comparado con los anteriores pero vale la pena jugarlo.

Como ya me siento realizado, ya puedo librarme de la consola.

Bueno, pensándolo bien voy a aprovechar para probar algún título muy nombrado a ver que me parece.

He buscado los juegos deportivos y he probado una buena colección de fútbol. Ha sido inútil. Tan sólo Fifa y Pro Evolution merecen la pena. Aunque hay uno en japonés que podría considerarse como la secuela de Prime Goal que tampoco está mal.

Al principio son juegos que llaman mucho la atención por sus gráficos, el sonido ambiental, los comentaristas. Están bien para un rato. Pero no me convencen, no enganchan como los viejos juegos de la Super.

He probado todos los shumps que existen para este sistema y tampoco hay ninguno que me aporte nada. Excepto Silpheed y Star Soldier. Me ha decepcionado mucho el Gradius V que en sus primeras fases está decente pero luego se vuelve muy "Maniac". Menos mal que le he echado una partida al Gradius Rebirth de Wii y me ha quitado el mal trago.

También me ha encantado el último Zanac de PSX que funciona a las mil maravillas en la Ps2 y de momento me parece el mejor juego de naves que he jugado en mi vida.

Sólo por curiosidad he probado los God of War y se me han hecho aburridísimos. Arcade con elementos de puzzle absurdos y parones constantes en el ritmo. Mucho abuso de la plataforma. Y lo peor el protagonista que es más cutre que el que sale en XXX.

La consola está muy vieja y no rula la mayoría de copias. Eso me quita las ganas de seguir probando títulos.
Me he bajado un programa que sirve para arrancar la consola con un Player de divx y la utilizo ahora como reproductor. Es excelente. Tiene muchas opciones prácticas y te graba en la Memory por donde te has quedado cuando cortas el visionado de una película.

Me ha gustado mucho el NeoContra. Que me parece un arcade buenísimo.

Ya seguiré probando e iré contando aquí mis sensaciones.

3 Grandes Decepciones

Mis peores momentos como aficionado a los videojuegos han venido al descubrir por primera vez la existencia de una serie de títulos que desde el momento en que los vi me produjeron muy malas impresiones.
El primero de ellos fue en los orígenes del mundillo. Después de haber jugado con Pong y Space Invader o algún que otro clon. Después de haber pasado horas y horas frente al magnífico e insuperable Phoenix con sus variadas fases con oleadas de enemigos diferentes y con un jefe de final de fase enorme.

Pues bien, mi impresión negativa me lo produjo el descubrir en el lugar habitual donde disfrutaba con este mencionado matamarcianos una nueva máquina en su sustitución.

Una cosa horrible con gráficos muy lineales de forma laberíntica en donde movías un hambriento círculo que abría y cerraba su boca para tragarse a unos puntitos y que era perseguido por unos fantasmas.

Se llamaba Comecocos o Pacman.



Lo único que me gustó de esta recreativa eran las animaciones que aparecían cada x número de fases pasadas.

¿Por qué no me gustó? porque tenía muy fresco en la cabeza la cantidad de horas de diversión que me había proporcionado el Phoenix con sus variados enemigos de fase y con aquel genial especie de barco final y lo insulso y aburrido que era este pegajoso Pacman con sus fases repetitivas.

Era aburrido desde el primer vistazo. Pero cambiemos de tercio. Si los gráficos lineales me parecieron molestos imaginaos lo traumático que fue mi siguiente decepción.

Una pantalla estática donde sólo había figuras geométricas. Cuadrados, barras, eles. Que giraban en un sentido o en otro al pulsar el botón correspondiente y que debías de colocar de determinada manera y dejarlas caer, para completar así unas líneas que desaparecían para darte un poco de respiro porque si las tiras incompletas llegaban hasta la cima perdías la partida.

Sí, estoy hablando del Tetris. De ese título que dicen los estudiosos hace segregar a las mujeres una determinada sustancia que causa en ellas un placer semejante al orgasmo pero en dosis muy pequeñas. (Y mira que yo lo intento con mis novias, dale que dale pero, nada de nada).



Con el tiempo esa mala impresión fue menguando pero sigo sin ver con buenos ojos la obra de Alekséi Pázhitnov y todos sus clones. Pero admiro lo revolucionario de la idea que marcó un antes y un después en un saturado mercado creando un nuevo género completamente diferente a todo lo que existía.

Mi última gran decepción fue mucho tiempo después de haber desconectado de los salones de recreativas.

Estaba de alquiler en un piso en San Juan de Alicante y la primera noche de domingo que pasé allí me bajé para reconocer un poco la zona y descubrí una de estas salas casi pegado a mi puerta.

Después de echar un rápido vistazo vi a una pequeña figura de puntillas sobre una máquina. Un niño de apenas cinco o seis años que no paraba de golpear sus desgastados botones.

Me acerqué por curiosidad para ver a qué jugaba aquel niño tan pequeño y lo primero que vi fue unos soberbios y maravillosos gráficos en donde unos grandes sprites de llamativo diseño se movían con una fluidez muy agradable.

Pero fue odio a primera vista.

A pesar de todas sus buenas cualidades no me atrajo en absoluto. Me pareció un completo desperdicio. Tanto gráfico para tan poca chicha. Al final resultaba un escenario bonito en donde dos únicos contrincantes peleaban hasta el abatimiento de uno de ellos. Una especie de Yie Ar Kung Fu pero más bonito y con más técnicas.

Me dio asco su forma de controlar los golpes especiales. El concepto en general.

Con unos diseños de comic barato americano con hombres bestia, chinitas tetonas y pinta monas vestidos con karategi.

Con el pasar de los días fui descubriendo al usuario medio al que le gustaba perder el tiempo con este título. Gente de poco nivel cultural, con instintos agresivos o que tenían algún que otro tipo de problema para integrarse plenamente en la sociedad. Personas que satisfacían así una carencia afectiva. Y me di cuenta de que casi todas vestían con el mismo uniforme de la vida. En una mano solían agarrar con firmeza un cigarrillo y en uno de los lados de la cintura, preferíblemente el izquierdo, colgaban el móvil de manera muy visible. (Sí, algo así como Emilio, el portero de Aquí no hay quien viva)

No iba mal encaminado en mi odio. Porque fue el principio del fin de la completa desaparición de todos los géneros que a mi me apasionaban.

Surgieron los clones por todas partes y fueron desapareciendo lentamente de los salones los juegos de naves, sagas como Rygar, Shinobi, Gryzor, Rolling Thunder,...

Te acercabas a unos recreativos y sólo veías clones de este juego por todas partes. Y los jugadores como yo teníamos que conformarnos con máquinas bastante viejas de nuestros géneros preferidos.

Y lo peor de todo es que esta maldita moda se extendió en las Consolas. Fue el colapso total.

Ah, vaya. Aun no he mencionado al innombrable. Estoy hablando de mi juego más odiado, el "maravilloso e inigualable" Street Fighter II o la peste que acabó con todo lo bueno conocido.



(Permitidme este pequeño desahogo. Espero que nadie se sienta ofendido. Es mucha la rabia acumulada y mucho el daño que me hizo este título. Lo siento, no creo que todos sus seguidores sean como he descrito. Pero si alguna vez echáis una partidita mirad al que tenéís a vuestro lado)

Ahora resulta que todo vuelve a empezar con Street Fighter IV. Esto se merece un Himno. Lo llamaré "El retorno". Para celebrar este notable acontecimiento adoptemos un estilo de música que se llevaba mucho por la época del SF2. Pongamos usa sirena de llamada para atraer a los "Emis"(de Emilio-Emos), un poquito de sinte cañero con una voz traviesa y una melodía pegadiza.

Ya está. La he compuesto rápido pero por lo menos me ha servido para recordar momentos pasados más felices:

http://www.ourstage.com/tracks/LFFOCKBBGIHJ-the-unexpected-r eturn

SNABISCH 25 Aniversario

Juegos 10: Batman (Nes 8 Bits)

¿Cómo? ¿Qué es eso? escucho una especie de lamento.
¿Quién se atreve a perturbar mi descanso con esos quejidos?
¿Eres tú?, Mi ídolo en la juventud!.
¿Quién osa atacarte?, ¿Quién es ese sujeto llamado Relaño que te ha insultado con su indiferencia?

Tú lo has sido todo para mí. La primera vez que te ví en la tienda me dejaste anonadado. Por fin!, pensé, un juego estilo recreativa para mi consola en mi propia casa.

Con aquella banda sonora tan pegadiza (una de las mejores de la Nes). Con aquella animación tan cuidada que rozaba la perfección: el movimiento de la capa, las gotas que caían, los ventiladores girando... Además del acertadísimo buen uso del color.

VER VIDEO



Me encantó la magnífica idea de ir pegándome a las paredes para saltar en sentido opuesto y poder acceder así a la dificultosa plataforma.

Me sobrecogió aquel enemigo que me esperaba en la primera fase apoyado en la pared y al que ni siquiera dejé sacar la espada.



Todo en ti es grandioso.

Y por si fuera poco, todas las buenas revistas especializadas, las listas universales de los mejores juegos de la historia y todos los jugadores hardcore que conozco lo incluyen entre los 3 mejores juegos de 8 Bits.



¿Cómo se ha atrevido Joaquín a despreciarte? a tratarte como uno más en su artículo sobre los juegos que tratan el tema de Batman de la prestigiosa Meristation.

Eso es no saber lo que se dice. Es, hablar por hablar.

Un poco de respeto, pues, te lo mereces.



*Las palabras textuales del señor Joaquín Relaño fueron:

"En general, el título posee una calidad bastante pobre, dado que no difiere en nada de los cientos de arcades plataformeros de scroll horizontal que pululaban por aquella época. Gráficamente justito, con una dificultad desmedida en muchas ocasiones, y sin passwords salvadores que hicieran al juego algo más permisivo de cara al usuario. En definitiva, lo de las mediocres conversiones película-videojuego no es algo ni mucho menos de ahora."

(Lo que hay que ver)

Para mí, es un juego que puso el listón tan alto que ningún otro juego de Nes llegó a gustarme más que este.

Todo fueron decepciones, una detrás de otra.

Por eso lo recuerdo con tanto cariño.

SNABISCH 25 Aniversario

Age of Mythology


Desde que te conocí mi vida ya no ha vuelto a ser la misma.
Te echo de menos cada minuto que pasa.
Antes me sentía vacío, solo.
Cuando estoy contigo siento una alegría especial que renueva mis ganas de vivir.
Te necesito un poquito cada día.
Me gusta todo de ti: tus efectos, tu música, tus gráficos, tu control.
Ese cosquilleo que siento cada vez que vuelvo a reencontrarme contigo después de pasado un tiempo.
Que buenos recuerdos con Arkantos y los demás.
Mis amigos los titanes y ese maravilloso editor de escenarios con infinitas posibilidades.
Ese ritmo inigualado por ningún otro título del género.
Parece mentira que hayan pasado tantos años y que con lo poco que ocupas en mi disco sigas teniendo esa calidad perfecta de juego diez.
Y el modo multijugador... Pa qué! Si el modo campaña ya es bestial!
Destilas simpatía, sencillez, pura diversión.
Eres, sin ninguna duda, mi juego preferido. Al que más horas dedico y seguiré dedicando.
Te añoro hasta cuando estoy contigo.

Voy a pedir 1 MINUTO DE SILENCIO por la desaparición de tus creadores.

Adiós con cariño ENSEMBLE
Adiós en mi pena, ADIÓS!

Gadgets injustamente sobrevalorados: Ipad 1


Mis experiencias 2 años después de haberme comprado el Ipad:
Parece que fue ayer pero ya han pasado 2 años.
Paseaba yo con mi novia por una tienda de tecnología con un montón de calderilla en el bolsillo y lo vi en un estante.
Ya lo había probado en casa de un amigo y me agradó bastante la idea.
Así que me armé de valor y me dispuse a comprarme uno.
Por aquel entonces no existía otra cosa. Era la primera generación de Tablets y Apple había sido su inventora.
Como no quedaban del modelo más básico, el de 16 gigas tuve que comprarme el de 32 gigas y le añadí una funda protectora en color negro.
La broma me costó más de 640 euros. Un robo a mano armada.
Ni Apple ni gaitas.
Al principio me quedé maravillado con su tecnología y las cosas que te ofrecía.
Por fin iba a poder leer cómics con comodidad en una pantalla manejable.
Tardé bastante tiempo en acostumbrarme a su peso, 600 gramos que en un principio se me hicieron muy incómodos y molestos.
No había forma de coger aquel aparatito sin cansarte los brazos.
Y siempre tenías que ir buscando una postura óptima para que esto no sucediera.
Lo cierto es que la pantalla del Ipad 1 nunca me convenció, siempre he pensado que se veía muy mal.
Las películas o las fotografías no acababan de convencerme, así que muy pronto dejé de utilizarlo para esos menesteres.
Una cosa que no he soportado nunca de los dispositivos IOS ha sido la porquería esa que llaman ITUNES.
Un programa que instalas en tu ordenador y te lo ralentiza de una forma horrible.
Así que intento no instalarlo en mi PC porque odio que me haga el arranque más lento todavía.
Sobre la mala calidad de visión del Ipad 1 ya os he hablado, por eso seguramente no tardaron en mejorarla en versiones posteriores como el 2 o el 3.
El sonido la verdad, a mí que soy un fanático del audio, suena a bastante cascajo. Es mono y si quieres escucharlo en estéreo debes de ponerte unos auriculares o conectarle unos altavoces.
Nunca lo he probado pero tampoco es algo que me obsesione.
Ya os digo que la función principal por la que yo me gasté la exorbitante cantidad de 640 euros fue por la opción de poder leer cómics con comodidad, pero eso ha sido algo que nunca he podido disfrutar por culpa de mi limitada visibilidad.
Un tablet de sólo 9,7 pulgadas de pantalla no es suficiente para mí y al final no tengo más remedio que ir ampliando las viñetas constantemente, cosa que es un coñazo y un suplicio.
Es tan asqueroso que al final he optado por no leer más cómics y esperar a que saquen algún tablet con la pantalla mucho mayor.
Ya estoy viendo algunos modelos con pantallas entre 15 y 24 pulgadas pero mejor esperaré a que cambien de tecnología y pongan pantallas de esas ultrafinas que no pesen nada.
¿Y qué coño hago yo con el Ipad? Os estaréis preguntando.
Pues lo cierto es que de momento sólo lo utilizo para leer libros.
Durante un tiempo me puse a utilizar aplicaciones de diseño gráfico pero la pantalla táctil con el dedillo es tan insegura e imprecisa que después de la desesperación me olvidé también de usarlo para esas tareas.
Los programas de edición musical son una porquería, muy limitados comparados a los que me ofrece un PC estándar.
Sí, muy bonicos pero cuando quieres tocar un potenciómetro con el dedo es muy difícil ajustarlo hasta el valor que uno busca.
Y como os decía, sólo lo utilizo para la lectura de libros.
Pues la lectura de páginas WEB es horripilante.
Mi Ipad es WIFI y la carga de las páginas se hace eterna y eso que en mi casa tengo ONO de 50 megas y me pasa lo mismo que con los cómics, tengo que ir ampliando la imagen constantemente.
Imagino que a una persona con la vista mejor que la mía no le dará tantos problemas, pero a mí de momento, me mata.
Otra cosa es que tengo el brillo de la pantalla puesto al mínimo y aún así, al cuarto de hora de utilizarlo para lo que sea, aunque sea para leer un texto sobre fondo negro, acabas con un cansancio de ojos brutal.
Eso me dio una idea:
Al final el Ipad me ha servido como ritual para antes de acostarme.
Me pongo a leer un libro, eso sí, como nunca antes había podido leerlo tanto en comodidad como en rapidez, y cuando llevo más de 30 minutos me entra un sopor…
Al final, para lo bueno y para lo malo, puedo decir que ya no puedo vivir sin él, pero no por lo mismo que diría cualquier fanático de esos de la manzana mordida.
A mí me sirve como medicina para quedarme atontado del sueño y poder dormir de un tirón.
Así que os lo recomiendo.

Juegos injustamente sobrevalorados: Retractación

Hace unos días escribí una entrada en la que criticaba duramente al juego Zelda Link´s Awakening de Game Boy.
Por supuesto, esta entrada y casi con todas las demás están basada en mi experiencia pasada con esos juegos a los que en su día jugué.
Algo que sentí en una época muy lejana.
Después de haber escrito el post me sentí un poco confuso.
¿Y si mis experiencias estaban influenciadas por algún tipo de manía subjetiva provocada por algo característico de aquel momento?
Lo cierto es que me he dado cuenta de que sí puede ser.
Armándome de valor, cogí el juego y lo cargué en mi emulador de GBoy para DS.
Y le di una nueva oportunidad.
De veras os lo digo que me he quedado maravillado.
Esos defectos de los que os hablaba en mi entrada han pasado a un segundo plano.
El juego me parece fantástico, increíble.
La jugabilidad roza la perfección.
Y ese sabor a Zelda no se ha perdido.
Es más, es de los pocos que lo tienen.
Junto con el de Súper Nes, es de los mejores Zeldas a los que he jugado en mi vida.
Es bastante más difícil y enrevesado que el de Súper pero aún así mantiene intacto su aroma.
Por eso, me ha parecido consecuente hacer esta rectificación