Me compré una Xbox


Hola, aquí estoy de nuevo.

El amigo que me vendió la PS2 me ha ofrecido la Xbox en 40 Euros.

Yo he escuchado que es una buena máquina para ejecutar emuladores y pensando en ellos se la he comprado.

En el pack venía con cientos de DVDs.

Escarbando entre ellos he encontrado uno que me suena de algo. Se llama Ninja Gaiden. Voy a probarlo.

Por Dios que aberración. Creía haber dejado estas patrañadas atrás en los tiempos de los 16 Bits.

He seguido probando uno a uno todos los demás títulos. La mayoría de juegos son como el Ninja Gaiden pero más feos y peor programados.

Sólo veo los típicos títulos de PC adaptados a esta máquina. Mucho FPS.

No me gusta ninguno.

Voy a probar los emus.

El de Snes va de pena, con el sonido ralentizado.

El de Pc Engine no rula muchos juegos interesantes y además tiene bastantes defectos.

GBoy Advance va decentillo.

El mejor es el de Megadrive.

Después de unos días jugando con los emuladores a la saga Shinobi y al Gradius Galaxies, me he cansado y la he guardado. Que decepción. 40 Euros a la basura.

Me compré una PS2



Ha llegado tarde pero la oferta era tan jugosa.

Un amigo que está harto de lidiar con la 360 me ha vendido la PS2 con chip en 50 Euros con un mando y una memory card originales los dos.

No he podido resistirme a poder probar el Thunderforce VI. Así que se la he comprado.

Ha sido una buena experiencia. El juego ha funcionado a la primera. No es muy bueno comparado con los anteriores pero vale la pena jugarlo.

Como ya me siento realizado, ya puedo librarme de la consola.

Bueno, pensándolo bien voy a aprovechar para probar algún título muy nombrado a ver que me parece.

He buscado los juegos deportivos y he probado una buena colección de fútbol. Ha sido inútil. Tan sólo Fifa y Pro Evolution merecen la pena. Aunque hay uno en japonés que podría considerarse como la secuela de Prime Goal que tampoco está mal.

Al principio son juegos que llaman mucho la atención por sus gráficos, el sonido ambiental, los comentaristas. Están bien para un rato. Pero no me convencen, no enganchan como los viejos juegos de la Super.

He probado todos los shumps que existen para este sistema y tampoco hay ninguno que me aporte nada. Excepto Silpheed y Star Soldier. Me ha decepcionado mucho el Gradius V que en sus primeras fases está decente pero luego se vuelve muy "Maniac". Menos mal que le he echado una partida al Gradius Rebirth de Wii y me ha quitado el mal trago.

También me ha encantado el último Zanac de PSX que funciona a las mil maravillas en la Ps2 y de momento me parece el mejor juego de naves que he jugado en mi vida.

Sólo por curiosidad he probado los God of War y se me han hecho aburridísimos. Arcade con elementos de puzzle absurdos y parones constantes en el ritmo. Mucho abuso de la plataforma. Y lo peor el protagonista que es más cutre que el que sale en XXX.

La consola está muy vieja y no rula la mayoría de copias. Eso me quita las ganas de seguir probando títulos.
Me he bajado un programa que sirve para arrancar la consola con un Player de divx y la utilizo ahora como reproductor. Es excelente. Tiene muchas opciones prácticas y te graba en la Memory por donde te has quedado cuando cortas el visionado de una película.

Me ha gustado mucho el NeoContra. Que me parece un arcade buenísimo.

Ya seguiré probando e iré contando aquí mis sensaciones.

3 Grandes Decepciones

Mis peores momentos como aficionado a los videojuegos han venido al descubrir por primera vez la existencia de una serie de títulos que desde el momento en que los vi me produjeron muy malas impresiones.
El primero de ellos fue en los orígenes del mundillo. Después de haber jugado con Pong y Space Invader o algún que otro clon. Después de haber pasado horas y horas frente al magnífico e insuperable Phoenix con sus variadas fases con oleadas de enemigos diferentes y con un jefe de final de fase enorme.

Pues bien, mi impresión negativa me lo produjo el descubrir en el lugar habitual donde disfrutaba con este mencionado matamarcianos una nueva máquina en su sustitución.

Una cosa horrible con gráficos muy lineales de forma laberíntica en donde movías un hambriento círculo que abría y cerraba su boca para tragarse a unos puntitos y que era perseguido por unos fantasmas.

Se llamaba Comecocos o Pacman.



Lo único que me gustó de esta recreativa eran las animaciones que aparecían cada x número de fases pasadas.

¿Por qué no me gustó? porque tenía muy fresco en la cabeza la cantidad de horas de diversión que me había proporcionado el Phoenix con sus variados enemigos de fase y con aquel genial especie de barco final y lo insulso y aburrido que era este pegajoso Pacman con sus fases repetitivas.

Era aburrido desde el primer vistazo. Pero cambiemos de tercio. Si los gráficos lineales me parecieron molestos imaginaos lo traumático que fue mi siguiente decepción.

Una pantalla estática donde sólo había figuras geométricas. Cuadrados, barras, eles. Que giraban en un sentido o en otro al pulsar el botón correspondiente y que debías de colocar de determinada manera y dejarlas caer, para completar así unas líneas que desaparecían para darte un poco de respiro porque si las tiras incompletas llegaban hasta la cima perdías la partida.

Sí, estoy hablando del Tetris. De ese título que dicen los estudiosos hace segregar a las mujeres una determinada sustancia que causa en ellas un placer semejante al orgasmo pero en dosis muy pequeñas. (Y mira que yo lo intento con mis novias, dale que dale pero, nada de nada).



Con el tiempo esa mala impresión fue menguando pero sigo sin ver con buenos ojos la obra de Alekséi Pázhitnov y todos sus clones. Pero admiro lo revolucionario de la idea que marcó un antes y un después en un saturado mercado creando un nuevo género completamente diferente a todo lo que existía.

Mi última gran decepción fue mucho tiempo después de haber desconectado de los salones de recreativas.

Estaba de alquiler en un piso en San Juan de Alicante y la primera noche de domingo que pasé allí me bajé para reconocer un poco la zona y descubrí una de estas salas casi pegado a mi puerta.

Después de echar un rápido vistazo vi a una pequeña figura de puntillas sobre una máquina. Un niño de apenas cinco o seis años que no paraba de golpear sus desgastados botones.

Me acerqué por curiosidad para ver a qué jugaba aquel niño tan pequeño y lo primero que vi fue unos soberbios y maravillosos gráficos en donde unos grandes sprites de llamativo diseño se movían con una fluidez muy agradable.

Pero fue odio a primera vista.

A pesar de todas sus buenas cualidades no me atrajo en absoluto. Me pareció un completo desperdicio. Tanto gráfico para tan poca chicha. Al final resultaba un escenario bonito en donde dos únicos contrincantes peleaban hasta el abatimiento de uno de ellos. Una especie de Yie Ar Kung Fu pero más bonito y con más técnicas.

Me dio asco su forma de controlar los golpes especiales. El concepto en general.

Con unos diseños de comic barato americano con hombres bestia, chinitas tetonas y pinta monas vestidos con karategi.

Con el pasar de los días fui descubriendo al usuario medio al que le gustaba perder el tiempo con este título. Gente de poco nivel cultural, con instintos agresivos o que tenían algún que otro tipo de problema para integrarse plenamente en la sociedad. Personas que satisfacían así una carencia afectiva. Y me di cuenta de que casi todas vestían con el mismo uniforme de la vida. En una mano solían agarrar con firmeza un cigarrillo y en uno de los lados de la cintura, preferíblemente el izquierdo, colgaban el móvil de manera muy visible. (Sí, algo así como Emilio, el portero de Aquí no hay quien viva)

No iba mal encaminado en mi odio. Porque fue el principio del fin de la completa desaparición de todos los géneros que a mi me apasionaban.

Surgieron los clones por todas partes y fueron desapareciendo lentamente de los salones los juegos de naves, sagas como Rygar, Shinobi, Gryzor, Rolling Thunder,...

Te acercabas a unos recreativos y sólo veías clones de este juego por todas partes. Y los jugadores como yo teníamos que conformarnos con máquinas bastante viejas de nuestros géneros preferidos.

Y lo peor de todo es que esta maldita moda se extendió en las Consolas. Fue el colapso total.

Ah, vaya. Aun no he mencionado al innombrable. Estoy hablando de mi juego más odiado, el "maravilloso e inigualable" Street Fighter II o la peste que acabó con todo lo bueno conocido.



(Permitidme este pequeño desahogo. Espero que nadie se sienta ofendido. Es mucha la rabia acumulada y mucho el daño que me hizo este título. Lo siento, no creo que todos sus seguidores sean como he descrito. Pero si alguna vez echáis una partidita mirad al que tenéís a vuestro lado)

Ahora resulta que todo vuelve a empezar con Street Fighter IV. Esto se merece un Himno. Lo llamaré "El retorno". Para celebrar este notable acontecimiento adoptemos un estilo de música que se llevaba mucho por la época del SF2. Pongamos usa sirena de llamada para atraer a los "Emis"(de Emilio-Emos), un poquito de sinte cañero con una voz traviesa y una melodía pegadiza.

Ya está. La he compuesto rápido pero por lo menos me ha servido para recordar momentos pasados más felices:

http://www.ourstage.com/tracks/LFFOCKBBGIHJ-the-unexpected-r eturn

SNABISCH 25 Aniversario

Juegos 10: Batman (Nes 8 Bits)

¿Cómo? ¿Qué es eso? escucho una especie de lamento.
¿Quién se atreve a perturbar mi descanso con esos quejidos?
¿Eres tú?, Mi ídolo en la juventud!.
¿Quién osa atacarte?, ¿Quién es ese sujeto llamado Relaño que te ha insultado con su indiferencia?

Tú lo has sido todo para mí. La primera vez que te ví en la tienda me dejaste anonadado. Por fin!, pensé, un juego estilo recreativa para mi consola en mi propia casa.

Con aquella banda sonora tan pegadiza (una de las mejores de la Nes). Con aquella animación tan cuidada que rozaba la perfección: el movimiento de la capa, las gotas que caían, los ventiladores girando... Además del acertadísimo buen uso del color.

VER VIDEO



Me encantó la magnífica idea de ir pegándome a las paredes para saltar en sentido opuesto y poder acceder así a la dificultosa plataforma.

Me sobrecogió aquel enemigo que me esperaba en la primera fase apoyado en la pared y al que ni siquiera dejé sacar la espada.



Todo en ti es grandioso.

Y por si fuera poco, todas las buenas revistas especializadas, las listas universales de los mejores juegos de la historia y todos los jugadores hardcore que conozco lo incluyen entre los 3 mejores juegos de 8 Bits.



¿Cómo se ha atrevido Joaquín a despreciarte? a tratarte como uno más en su artículo sobre los juegos que tratan el tema de Batman de la prestigiosa Meristation.

Eso es no saber lo que se dice. Es, hablar por hablar.

Un poco de respeto, pues, te lo mereces.



*Las palabras textuales del señor Joaquín Relaño fueron:

"En general, el título posee una calidad bastante pobre, dado que no difiere en nada de los cientos de arcades plataformeros de scroll horizontal que pululaban por aquella época. Gráficamente justito, con una dificultad desmedida en muchas ocasiones, y sin passwords salvadores que hicieran al juego algo más permisivo de cara al usuario. En definitiva, lo de las mediocres conversiones película-videojuego no es algo ni mucho menos de ahora."

(Lo que hay que ver)

Para mí, es un juego que puso el listón tan alto que ningún otro juego de Nes llegó a gustarme más que este.

Todo fueron decepciones, una detrás de otra.

Por eso lo recuerdo con tanto cariño.

SNABISCH 25 Aniversario

Age of Mythology


Desde que te conocí mi vida ya no ha vuelto a ser la misma.
Te echo de menos cada minuto que pasa.
Antes me sentía vacío, solo.
Cuando estoy contigo siento una alegría especial que renueva mis ganas de vivir.
Te necesito un poquito cada día.
Me gusta todo de ti: tus efectos, tu música, tus gráficos, tu control.
Ese cosquilleo que siento cada vez que vuelvo a reencontrarme contigo después de pasado un tiempo.
Que buenos recuerdos con Arkantos y los demás.
Mis amigos los titanes y ese maravilloso editor de escenarios con infinitas posibilidades.
Ese ritmo inigualado por ningún otro título del género.
Parece mentira que hayan pasado tantos años y que con lo poco que ocupas en mi disco sigas teniendo esa calidad perfecta de juego diez.
Y el modo multijugador... Pa qué! Si el modo campaña ya es bestial!
Destilas simpatía, sencillez, pura diversión.
Eres, sin ninguna duda, mi juego preferido. Al que más horas dedico y seguiré dedicando.
Te añoro hasta cuando estoy contigo.

Voy a pedir 1 MINUTO DE SILENCIO por la desaparición de tus creadores.

Adiós con cariño ENSEMBLE
Adiós en mi pena, ADIÓS!

Gadgets injustamente sobrevalorados: Ipad 1


Mis experiencias 2 años después de haberme comprado el Ipad:
Parece que fue ayer pero ya han pasado 2 años.
Paseaba yo con mi novia por una tienda de tecnología con un montón de calderilla en el bolsillo y lo vi en un estante.
Ya lo había probado en casa de un amigo y me agradó bastante la idea.
Así que me armé de valor y me dispuse a comprarme uno.
Por aquel entonces no existía otra cosa. Era la primera generación de Tablets y Apple había sido su inventora.
Como no quedaban del modelo más básico, el de 16 gigas tuve que comprarme el de 32 gigas y le añadí una funda protectora en color negro.
La broma me costó más de 640 euros. Un robo a mano armada.
Ni Apple ni gaitas.
Al principio me quedé maravillado con su tecnología y las cosas que te ofrecía.
Por fin iba a poder leer cómics con comodidad en una pantalla manejable.
Tardé bastante tiempo en acostumbrarme a su peso, 600 gramos que en un principio se me hicieron muy incómodos y molestos.
No había forma de coger aquel aparatito sin cansarte los brazos.
Y siempre tenías que ir buscando una postura óptima para que esto no sucediera.
Lo cierto es que la pantalla del Ipad 1 nunca me convenció, siempre he pensado que se veía muy mal.
Las películas o las fotografías no acababan de convencerme, así que muy pronto dejé de utilizarlo para esos menesteres.
Una cosa que no he soportado nunca de los dispositivos IOS ha sido la porquería esa que llaman ITUNES.
Un programa que instalas en tu ordenador y te lo ralentiza de una forma horrible.
Así que intento no instalarlo en mi PC porque odio que me haga el arranque más lento todavía.
Sobre la mala calidad de visión del Ipad 1 ya os he hablado, por eso seguramente no tardaron en mejorarla en versiones posteriores como el 2 o el 3.
El sonido la verdad, a mí que soy un fanático del audio, suena a bastante cascajo. Es mono y si quieres escucharlo en estéreo debes de ponerte unos auriculares o conectarle unos altavoces.
Nunca lo he probado pero tampoco es algo que me obsesione.
Ya os digo que la función principal por la que yo me gasté la exorbitante cantidad de 640 euros fue por la opción de poder leer cómics con comodidad, pero eso ha sido algo que nunca he podido disfrutar por culpa de mi limitada visibilidad.
Un tablet de sólo 9,7 pulgadas de pantalla no es suficiente para mí y al final no tengo más remedio que ir ampliando las viñetas constantemente, cosa que es un coñazo y un suplicio.
Es tan asqueroso que al final he optado por no leer más cómics y esperar a que saquen algún tablet con la pantalla mucho mayor.
Ya estoy viendo algunos modelos con pantallas entre 15 y 24 pulgadas pero mejor esperaré a que cambien de tecnología y pongan pantallas de esas ultrafinas que no pesen nada.
¿Y qué coño hago yo con el Ipad? Os estaréis preguntando.
Pues lo cierto es que de momento sólo lo utilizo para leer libros.
Durante un tiempo me puse a utilizar aplicaciones de diseño gráfico pero la pantalla táctil con el dedillo es tan insegura e imprecisa que después de la desesperación me olvidé también de usarlo para esas tareas.
Los programas de edición musical son una porquería, muy limitados comparados a los que me ofrece un PC estándar.
Sí, muy bonicos pero cuando quieres tocar un potenciómetro con el dedo es muy difícil ajustarlo hasta el valor que uno busca.
Y como os decía, sólo lo utilizo para la lectura de libros.
Pues la lectura de páginas WEB es horripilante.
Mi Ipad es WIFI y la carga de las páginas se hace eterna y eso que en mi casa tengo ONO de 50 megas y me pasa lo mismo que con los cómics, tengo que ir ampliando la imagen constantemente.
Imagino que a una persona con la vista mejor que la mía no le dará tantos problemas, pero a mí de momento, me mata.
Otra cosa es que tengo el brillo de la pantalla puesto al mínimo y aún así, al cuarto de hora de utilizarlo para lo que sea, aunque sea para leer un texto sobre fondo negro, acabas con un cansancio de ojos brutal.
Eso me dio una idea:
Al final el Ipad me ha servido como ritual para antes de acostarme.
Me pongo a leer un libro, eso sí, como nunca antes había podido leerlo tanto en comodidad como en rapidez, y cuando llevo más de 30 minutos me entra un sopor…
Al final, para lo bueno y para lo malo, puedo decir que ya no puedo vivir sin él, pero no por lo mismo que diría cualquier fanático de esos de la manzana mordida.
A mí me sirve como medicina para quedarme atontado del sueño y poder dormir de un tirón.
Así que os lo recomiendo.

Juegos injustamente sobrevalorados: Retractación

Hace unos días escribí una entrada en la que criticaba duramente al juego Zelda Link´s Awakening de Game Boy.
Por supuesto, esta entrada y casi con todas las demás están basada en mi experiencia pasada con esos juegos a los que en su día jugué.
Algo que sentí en una época muy lejana.
Después de haber escrito el post me sentí un poco confuso.
¿Y si mis experiencias estaban influenciadas por algún tipo de manía subjetiva provocada por algo característico de aquel momento?
Lo cierto es que me he dado cuenta de que sí puede ser.
Armándome de valor, cogí el juego y lo cargué en mi emulador de GBoy para DS.
Y le di una nueva oportunidad.
De veras os lo digo que me he quedado maravillado.
Esos defectos de los que os hablaba en mi entrada han pasado a un segundo plano.
El juego me parece fantástico, increíble.
La jugabilidad roza la perfección.
Y ese sabor a Zelda no se ha perdido.
Es más, es de los pocos que lo tienen.
Junto con el de Súper Nes, es de los mejores Zeldas a los que he jugado en mi vida.
Es bastante más difícil y enrevesado que el de Súper pero aún así mantiene intacto su aroma.
Por eso, me ha parecido consecuente hacer esta rectificación

Juegos injustamente sobrevalorados: Súper Mario Bros 3


Un buen juego, un juego que he visto enterito de principio a fin pero que nunca he soportado su soporífera jugabilidad.
Si eres un nenaza o un chavalín puede ser tu juego.
Pero no es un título recomendado para machotes.

Eso de ir dando saltitos, comiendo setas y matando idems como que no va conmigo.
Un juego muy completo en cuanto a secretos, lugares ocultos y millones de objetos a recolectar.
Pero aburrido a más no poder.
Infantiloide hasta para los niños.

Y encima con disfraces.
Como odio el de mapache.
Sabes que no se han escrito hojas y hojas sobre este juego.
Pues a mí personalmente me dio bastante asco.

Aún así, reconozco que el juego tiene un encanto especial que no sabría describir.
No sé si es por su banda sonora pegadiza o por sus efectos de sonido.
Te puedes quedar un buen rato pegado a la pantalla viendo como otros juegan.
Pero si eres tú el que controla el juego te convertirás en una estatua de sal.
Estoy de Mario hasta los…

Si esto es el rey de las plataformas, no quiero más juegos de plataformas.
El día que mi amigo Cosme se lo compró para su Nes, descubrí que yo no debería invertir jamás en juegos de este estilo.
Y cuando era estudiante, uno de los compañeros de piso se lo alquilaba una y otra vez y se tiraba todo el día dale que te pego.

Aquello era una pesadilla.
No lo quiero ni regalado. Los juegos de plataformas son para Hippies amantes de la paz o personas que de verdad disfrutan con eso de ir huyendo de tortugas asesinas con cara de oso panda.
Entre jugar a este juego y al de la Barbie hay un solo paso.

¿Dónde está la sangre?
Yo quiero matar de verdad, no como en este juego que se mata de mentirijillas.
¡Viva la violencia sangrienta gratuita!

Juegos injustamente sobrevalorados: Zelda Link´s awakening


Cuando uno ha tocado el cielo con sus propios dedos es muy difícil que otro juego de similares características te haga sentir cosas semejantes.
Hace un porrón de años, un videojuego para mí desconocido de la consola Súper Nintendo y perteneciente a un género que nunca he soportado me hizo vibrar y emocionarme como ningún otro juego ha conseguido nunca hacerme vibrar.
Un genio llamado Miyamoto fue el culpable de esta obra maestra que con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los clásicos y que permanece en el pódium de los mejores videojuegos jamás realizados.
Por supuesto A Link to the Past me parece una obra perfecta en todos sus sentidos. Quizás el mejor juego de la saga Zelda que haya sido programado.
Claro, con este gusto tan agradable en la boca de haberlo recién jugado, todos esperábamos en aquella época una continuación que nos deleitara más o por lo menos lo mismo.
Y el juego no se hizo esperar.
La prensa empezó a hablar de un juego de similares características pero que sería lanzado para la consola portátil de Nintendo, la GameBoy.
Por supuesto que GameBoy está a años luz de Súper Nes pero aún así, todos mis clientes y yo esperábamos con ansiedad el lanzamiento de este juego.
Cuando por fin llegó al mercado español, no tuve que esperar mucho para lanzarme a la aventura de destripar todas sus virtudes jugables.
Me agencié una Game Boy y me hice con los servicios de uno de los cartuchos que yo vendía en mi tienda.
A primera vista el juego me agradó mucho por su gran similitud con a Link to the past.
Tanto el estilo gráfico como el sistema de juego eran calcados de su hermano mayor.
Aún así, había algo en el argumento que empezaba a oler mal, un toque como más infantil que no acababa de convencerme.
Los primeros días de juego fueron muy intensos y los disfruté como ningún otro juego de Game Boy me había entretenido hasta ahora.
Pero conforme fui avanzando en la historia, el juego empezó a ponerse farruco, con gilipolleces como las de tener que cambiar el menú para usar un objeto u otro de vital importancia.
Esto me pareció un engorro bastante molesto y quizás fuera debido al menor número de botones que tenía la consola portátil de Nintendo.
Pero lo que ya me mató del todo es cuando descubrí el peor de los males incrustado de forma abusiva en el sistema de juego del mítico Zelda.
Nada más y nada menos que el recurso más vulgar y repetido hasta la saciedad que todas las aberrantes aventuras gráficas de PC de la compañía de la Guerra de las Galaxias ha utilizado en todos sus juegos.
El intercambio de objetos, la cosa que más odio en los videojuegos.
Automáticamente cogí el juego y lo revendí al día siguiente y jamás, digo que jamás he vuelto a jugar a un Zelda por la cochinería que me hicieron con un título que podía haber sido muy bueno, aunque infantil y lo convirtieron en una trapería que lo mejor es olvidarla.
Me dieron ganas de darle una paliza a su diseñador.
Por favor, si una cosa funciona a las mil maravillas, ¿para que demonios tienen que cambiarla o añadirle cosas supérfluas que lo que hacen es empeorar su jugabilidad?
Me vais a decir que soy muy drástico, pero sí es cierto, lo soy.
Si una cosa no me gusta no tengo porque adaptarme a ella, que se adapte ella a mí y si no que le vayan dando.

Juegos injustamente sobrevalorados: Virtua Tennis

 
Eran tiempos de cambio.
Todos los jugones teníamos en nuestras casas una soberbia consola de 128 Bits de Sega con la que poder presumir ante nuestros amigos por la gran calidad que atesoraban sus juegos.
¡Un momento! ¿Qué estoy diciendo?
¡Si aquello era una pesadilla!
No he visto peor consola en mi vida.
Con unos juegos que no solo espantaban de lo malos y aburridos que eran.
Aquello era como un salto hacia atrás en la jugabilidad de los juegos que por desgracia se ha ido prolongando y acentuando con el paso del tiempo.
Uno de los juegos que yo creía iba a marcar una diferencia era uno llamado Virtua Tennis de Sega que esperaba con mucha ilusión y con grandes dosis de optimismo.
Pasados unos días por fin lo tuve en la tienda y enseguida lo instale en el lector de CDs.
Es justo decir que la primera vez que lo ves te quedas impresionado por sus gráficos.
Pero hay se quedó todo.
Cuando me dispuse a probarlo no acabé de creérmelo.
¿Me estaban tomando el pelo?
¿Qué era aquella cosa tan lenta que presumía de ser el mejor juego de tenis de todos los tiempos?
En seguida me vino a la memoria el magnífico y ya olvidado Súper Tennis de Súper Nintendo.
Aquello sí era el juego de tenis perfecto.
Ni le faltaba nada ni le sobraba tanpoco.
Tenía la velocidad justa a la que deben de correr todos los juegos de tenis.
Pero esta aberración que cada movimiento duraba un día y medio con reloj en mano…
¿Era esto el maravilloso poder del polígono?
Por ejemplo, el saque.
Entre que tirabas la pelota hacia arriba, la golpeabas con la raqueta y llegaba hasta donde estaba el oponente, te daba tiempo perfectamente a meter una bolsa de palomitas en el microondas y comértela tranquilamente entera. (Siempre comparándolo en velocidad respecto a los juegos de 16 bits).
Era horrible, un paso hacia atrás en vez de hacia delante.
No pongo en duda que cuando te acostumbras a ese ritmo tan lento de juego pueda resultar hasta divertido.
Pero hay que destacar que no le llega a la suela del zapato al Súper Tennis o incluso al Smash Tennis.
Digo esto porque creo que cuando un juego llega a rozar la perfección absoluta como fue el caso de Súper Tennis es muy difícil que alguien o algo te haga olvidar.
Muy bien la animación, muy buenos los gráficos, las leyes físicas, el movimiento de la pelota.
Pero al final de lo que se trata es de conseguir un juego que divierta pero si éste es menos divertido o por lo menos a mí me divierte menos que el de Súper Nintendo, no me sirve de nada.
Así que lo metí en su caja y no he vuelto a jugar con él nunca más.

Juegos injustamente sobrevalorados: Mass Effect

 
Llevaba mucho tiempo escuchando a mis amigos las alabanzas y virtudes de un título que nombraban por su boca como si fuese el mejor juego al que jamás hubiesen jugado.
Bueno, eso es algo que les sucede cada vez que cambian de juego conforme les dicta la moda.
Algunos de ellos, fanáticos de los JRpg y enemigos declarados de los juegos de rol occidentales dieron un vuelco total en sus declaraciones.
Aunque esto tampoco es nada nuevo. (Antes eran enemigos declarados de todo a lo que jugaba yo como eran las sagas JRpg Final Fantasy o Dragon Quest y cuando se pusieron de moda ya no les parecían tan horribles).
Lo que yo te diga, simples veletas descerebrados.
Bueno, a lo que íbamos.
El caso es que nos reuníamos en las cenas y no hablaban de otro tema más que de este juego.
Yo les preguntaba por títulos menos conocidos a los que yo estaba jugando y ellos me salían con que o no los conocían de nada o que eran jueguecitos malos del montón.
Si está de moda y hay una campaña de marketing en activo son buenos, si no, no lo son.
Y esto me recuerda los añejos tiempos de la Dreamcast cuando tenían cientos de juegos piratas y no llegaron ni a gastar un CD virgen en grabarse el Half Life que ni siquiera se molestaron en informarse de lo que era y como la publicidad la tenía en el mundo de PC no llegaron ni a verlo.
Pero claro, hoy día es uno de sus favoritos. Antes no.
Perdonad que me vaya de tema pero es que me viene a la cabeza este tipo de cosas y tengo que añadirlas.
Sigamos.
Pues resulta que hablaban del Mass Effect como si se tratara de un juego perfecto de rol.
Y claro, me inspiraron curiosidad.
Así que no tardé en bajarlo para mi PC para echarle un vistazo.
Lo puse en funcionamiento y como siempre empezaron las desilusiones.
La Intro me produjo ciertos momentos de rechazo al mostrarme esos rostros tan inexpresivos típicos de las introducciones de los primeros comienzos de los gráficos renderizados.
Al final el juego resultó un simple juego de acción en perspectiva de 3ª persona  subjetiva con muchos elementos de rol pero que al fin y al cabo no era más que un acercamiento del género de RPG (que siempre había sido un género prohibitivo) en manos de los no iniciados a la chusma videojueguil.
Qué mejor que darles mucha acción para atraerlos.
Pero lo que más me dolió fue su sufrida banda sonora que era de esas que hacen que baje el volumen al mínimo para no sentir molestias cuando juego.
Canciones con mucho sonido sintetizado pero sin chicha.
Y el argumento, el típico y vulgar argumento de Ciencia Ficción de las series basura de televisión con muchas situaciones forzadas a darnos momentos de diversión disparando a nuestros enemigos.
Lo que yo te diga, los videojuegos de hoy día se producen para adolescentes de 16 años.
Pero si buscas un juego con una profundidad narrativa que te impacte déjalo de lado porque no es más que un borrón de guión televisivo lleno de parches para provocar situaciones que generen audiencia en este caso a través de las escenas de acción directa controlada a través de nuestras manos.
 
Si eres un adolescente y no tienes otra cosa en la cabeza que escenas espectaculares salidas de Dios sabe donde, ropa de marca y estímulos visuales y violencia gratuita este es tu juego.
Si por el contrario, tu cerebro está algo más desarrollado que los demás y quieres experiencias más profundas no deberías ni mirarlo por encima del hombro.
Los gráficos eran particularmente molestos de esos que usan texturas muy trabajadas para simular una escena por ejemplo llena de rocas pero que al acercarte adviertes que no se trata más que de eso, un dibujo en donde nada influyen los detalles de la roca si es más puntiaguda o partes más profundas. Sólo es un dibujo plano y esto para mí queda horrible.
Los diseños de las ramas, los trajes son especialmente criticables y producidos al gusto del consumidor más violento. Pero sin ningún rasgo característica que los destaque de los de miles de juegos que salen cada día.
Al final se queda en una especie de Gear of War con algo más de profundidad pero sin ningún punto de interés artístico o argumental para personas que se consideren a si mismas como propietarias de buen gusto.
Si hay algo con lo que no pueda meterme es con su jugabilidad. Ya que eso de esquivar y disparar siempre ha resultado muy divertido.
Así que sobre este punto no tengo queja.
Mi queja iría más bien dirigida a porqué camuflar un juego de acción con elementos de rol que lo hacen más lento y desesperante y rodearlo con un argumento basura.
Sobre el diseño artístico nada que decir de un mundo creado de manera soberbia (siempre entre comillas) pero que no resulta nada creíble.

Juegos injustamente sobrevalorados: Saga Monkey Island

 
¡Qué tiempos aquellos!
Era yo muy joven por aquel entonces.
Recuerdo con cariño a uno de mis clientes y amigo de la tienda que siempre estaba hablando de un juego de ordenador que según él era buenísimo y con el que te podías partir el culo.
La mejor Aventura gráfica de todos los tiempos decía.
 
Y luego he vuelto a leer esta frase unos cientos de miles de veces más.
Es algo que me hace sonreír.
Sonreír por no llorar porque yo en su día también intenté jugar a esta cosa que para algunos está considerada como la mejor aventura gráfica y para mi no fue más que un lamentable intento de videojuego aburridísimo cargado de un humor absurdo y demasiado influenciado por las estúpidas series americanas de humor barato.
 
Sí de esas en las que te salen los aplausos y las risas en cada escena para que sepas el momento justo en el que se supone que debes reír.
Claro, como somos tan tontos.
Recuerdo el primer día en el cual instalé el juego (no me acuerdo de qué parte) en la que nada más comenzar el protagonista aparecía enganchado en una cuerda.
El juego estaba lleno de chistes malos y situaciones torpes típicas de series americanas como el príncipe de Bel Air o Steve Urkel.
 
Y eso era insoportable.
En varias ocasiones intenté jugarlo y en todas desistía en cuanto se cruzaba en mi camino una de esas situaciones disparatadas y absurdas que hacen reír a un niño de cinco años pero que a mi no me producen nada más que leves irritaciones y sarpullidos maliciosos.
No sé, nunca he entendido lo que ve la gente en esos juegos que para avanzar un paso más tienes que conseguir una acción u objeto que nada tiene que ver con la realidad en la que te encuentras.
Así hago juegos yo como churros.
 
No soy un enemigo declarado de las aventuras gráficas ya que he podido disfrutar algunas de ellas como la de Full Throttle que casualmente también es de Lucas.
Así que no es por tirria a un género sino porque me parece y no me lo podéis negar que el argumento y las situaciones de esta famosa saga son demasiado inmaduras para cerebros occidentales que den un poco más de si.
No me voy a meter con la mecánica y el sistema de juego que a mi parecer ya pertenece a la edad de piedra de los videojuegos gracias a la evolución que estos han sufrido por medio de los nuevos dispositivos táctiles o de control por moviendo.
 
Eso de los clásicos menús ya pertenece al pasado.
Y mi crítica va dirigida en especial a esta saga porque es la que más dolores de cabeza me produjo.

Muchas gracias por su lectura y buenas tardes.

Juegos injustamente sobrevalorados: Gunstar Heroes

 
Como buen aficionado a los juegos de consola, en este caso de la sega MEGADRIVE, compraba por aquel entonces una revista llamada Hobby Consolas y otra de nombre Súper Juegos.
En ambas, en un número previo al verano recuerdo que salía el comentario sobre un videojuego nuevo que saldría muy pronto y que estaba producido por una compañía que para mí era del todo desconocida.
La empresa se llamaba Treasure y yo no había escuchado nunca antes ese nombre.
El reportaje de ambas revistas hablaba de un grandísimo juego que estaba a la vuelta de la esquina y que por lo que allí se describía era el mejor juego de esta consola.
Un juego cargado de acción, hermosos gráficos y muchísima creatividad que exprimían al máximo el potencial de la consola de 16 Bits de sega.
Como el resto de jugadores y más como propietario de una tienda de videojuegos esperaba impaciente que este título saliera al mercado para echarle un vistazo y poder comprobar en persona las grandes virtudes que habían destacado en las dos publicaciones.
En cuanto salió al mercado español lo pedí para mi tienda.
Lo cierto es que las primeras impresiones fueron muy buenas.
Se trataba de un juego con unos gráficos coloristas y muy interesantes y lleno de escenas de acción.
Pero claro, eso fue al principio.
A diferencia del resto de mis clientes y amigos jugones simplistas a los que les pareció una obra maestra de la jugabilidad y el entretenimiento, a mí se me hizo aburrido a los escasos minutos.
Al final descubrí que el juego era un arcade de Scroll horizontal de disparar sin piedad a tus enemigos pero sin ningún aliciente que lo hiciera destacar de los demás títulos de ese género.
Comparándolo con Contra 3 me pareció muy limitadillo en cuanto a ideas originales y mucho, mucho más aburrido y monótono.
El sonido era malísimo con unas canciones que no destacaban en nada y era mejor olvidarlas.
Los efectos especiales de sonido muy básicos con explosiones que emitían un sonido grotesco y bastante primitivo.
El juego en sí, sólo destacaba por sus cuidados gráficos y la acción era torpemente reiterativa.
Algunos diseños de enemigos o de otros elementos gráficos que formaban parte del juego eran bastante simples y sin ninguna pretensión.
El armamento me decepcionó bastante con un exceso de formas redondas que ocupaban toda la pantalla.
Los enemigos finales en ocasiones eran demasiado deformes para ser recordados con cariño.
Los escenarios demasiado simples y con una paleta de color pobre y muy insulsa.
Algunas de las fases eran un despropósito que para mi parecer se pasaron de creativas.
Por ejemplo, hay una fase que te la pasas casi toda subiendo en vertical agarrándote en las plataformas que es un petardazo.
Luego hay otra que es como si fuera un juego de tablero de lo más cutre y aburrida.
Para mi gusto no es más que un juego para olvidar que en su día tuvo demasiada publicidad pero que en el fondo no tenía nada de chicha.
Nunca he entendido el cariño que le tiene la gente a Treasure por esas producciones tan desesperantes.
Reconozco que tienen mucha creatividad pero su jugabilidad dejaba mucho que desear.
Se me olvidaba, la fase de naves mejor que no hubiese existido porque lo único que hace es empeorar aún más el resultado final de un producto muy mediocre.

Un triste intento de darle un toque mágico al típico estilo de juego arcade de la época pero que quedó en eso un intento lamentable.