Juegos injustamente sobrevalorados: Gunstar Heroes

 
Como buen aficionado a los juegos de consola, en este caso de la sega MEGADRIVE, compraba por aquel entonces una revista llamada Hobby Consolas y otra de nombre Súper Juegos.
En ambas, en un número previo al verano recuerdo que salía el comentario sobre un videojuego nuevo que saldría muy pronto y que estaba producido por una compañía que para mí era del todo desconocida.
La empresa se llamaba Treasure y yo no había escuchado nunca antes ese nombre.
El reportaje de ambas revistas hablaba de un grandísimo juego que estaba a la vuelta de la esquina y que por lo que allí se describía era el mejor juego de esta consola.
Un juego cargado de acción, hermosos gráficos y muchísima creatividad que exprimían al máximo el potencial de la consola de 16 Bits de sega.
Como el resto de jugadores y más como propietario de una tienda de videojuegos esperaba impaciente que este título saliera al mercado para echarle un vistazo y poder comprobar en persona las grandes virtudes que habían destacado en las dos publicaciones.
En cuanto salió al mercado español lo pedí para mi tienda.
Lo cierto es que las primeras impresiones fueron muy buenas.
Se trataba de un juego con unos gráficos coloristas y muy interesantes y lleno de escenas de acción.
Pero claro, eso fue al principio.
A diferencia del resto de mis clientes y amigos jugones simplistas a los que les pareció una obra maestra de la jugabilidad y el entretenimiento, a mí se me hizo aburrido a los escasos minutos.
Al final descubrí que el juego era un arcade de Scroll horizontal de disparar sin piedad a tus enemigos pero sin ningún aliciente que lo hiciera destacar de los demás títulos de ese género.
Comparándolo con Contra 3 me pareció muy limitadillo en cuanto a ideas originales y mucho, mucho más aburrido y monótono.
El sonido era malísimo con unas canciones que no destacaban en nada y era mejor olvidarlas.
Los efectos especiales de sonido muy básicos con explosiones que emitían un sonido grotesco y bastante primitivo.
El juego en sí, sólo destacaba por sus cuidados gráficos y la acción era torpemente reiterativa.
Algunos diseños de enemigos o de otros elementos gráficos que formaban parte del juego eran bastante simples y sin ninguna pretensión.
El armamento me decepcionó bastante con un exceso de formas redondas que ocupaban toda la pantalla.
Los enemigos finales en ocasiones eran demasiado deformes para ser recordados con cariño.
Los escenarios demasiado simples y con una paleta de color pobre y muy insulsa.
Algunas de las fases eran un despropósito que para mi parecer se pasaron de creativas.
Por ejemplo, hay una fase que te la pasas casi toda subiendo en vertical agarrándote en las plataformas que es un petardazo.
Luego hay otra que es como si fuera un juego de tablero de lo más cutre y aburrida.
Para mi gusto no es más que un juego para olvidar que en su día tuvo demasiada publicidad pero que en el fondo no tenía nada de chicha.
Nunca he entendido el cariño que le tiene la gente a Treasure por esas producciones tan desesperantes.
Reconozco que tienen mucha creatividad pero su jugabilidad dejaba mucho que desear.
Se me olvidaba, la fase de naves mejor que no hubiese existido porque lo único que hace es empeorar aún más el resultado final de un producto muy mediocre.

Un triste intento de darle un toque mágico al típico estilo de juego arcade de la época pero que quedó en eso un intento lamentable.

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