Consolas injustamente sobrevaloradas: Nintendo 64

 
Fue algo relacionado con la inercia.
Había vivido muy buenos tiempos con mi Súper Nes y en ningún momento me pasó por la cabeza lo que me iba a encontrar en la nueva consola de Nintendo.
Ya tenía la PSX arrinconada porque no había apenas un juego que me llenase.
Así que decidí separar una de las consolas que había recibido para mis clientes.
Esa N64 sería mía para siempre.
 
Recordaba las buenas impresiones que me había causado el Mario 64 en aquella tienda de importación que había en Torrevieja.

¿Sería todo así?

Como tenía varios juegos en alquiler, hice una pequeña selección para echarles un rápido vistazo y pasar de una manera entretenida la noche que se acercaba lentamente.
Cuando cerré la tienda por fin a las 9, me fui para casa y una vez allí me puse a colocar los cables de la consola para verla en el televisor.
La verdad es que cuando la vi funcionando por primera vez sentí una desagradable impresión.
La calidad de la imagen era bastante mala, no había nitidez por ninguna parte.
Después de este mal momento que luego comprendí que era un defecto general en todas las consolas PAL, introduje el Mario.
Yo nunca he sido aficionado a jugar a los Marios.
El único que me llamó la atención fue el primero que compré original para mi NES.
Pero aquello fue un error que nunca más volví a cometer.
 
Al Mario de Súper Nintendo no le hice ni puñetero caso.
Aún así, lo poco que había jugado con el de la NES me había entretenido un poco.
Cuando salió en pantalla la cara del fontanero no pude hacer otra cosa más que sonreír.
No os puedo decir las horas que estuve con el juego intentando sacarle punta pero fueron bastantes.
De todas formas, había algo en la versión PAL que no acababa de gustarme con respecto a la versión americana que había tenido el privilegio de haber probado en la tienda de importación.
 
Cuando llegué a la fase del agua, en donde tienes que ir nadando y buceando lo comprendí todo.
El juego era mucho, mucho más lento que el americano.
Tanto que meterte en el agua era desesperante y a la vez frustrante.
Era como jugar al Mario 64 a cámara lenta.
Mis amigos optaron todos por vender su Nintendo 64 PAL o guardarla por ahí y comprarse una de importación.
La diferencia de velocidad era según las fuentes que leímos, un 15 % más lenta que la versión NTSC.
 
Así que no puedo hablaros bien de un juego al que jugué en condiciones pésimas.
Al mismo tiempo, noté que los escenarios estaban demasiado vacíos con respecto a los juegos de 8 Bits.
Salían pocos enemigos en tu camino y eso sumado a lo lento que te movías se hacía eterno.
Por tanto el Mario lo dejé apartado para no volver nunca más a ponerlo.
El truco a partir de ese momento consistió en no ver nunca las versiones NTSC.
Así no te dolería el jugarlas a menos velocidad.
 
El siguiente juego que probé fue el TUROK.
Y aquí tropecé con dos piedras.
Una de ellas era una molesta niebla que más tarde descubrí que aparecía en casi todos los juegos de N64.
Era un efecto horripilante y muy molesto.
Entre lo mal que se veía la N64 PAL con el cable de A/V y ahora que se llenaba todo de una niebla penosa la cosa no iba por muy buen camino.
 
La otra piedra era el mal logrado y defectuoso control analógico de la consola.
Una palanca de control con la que no conseguía hacerme para probar el Turok.
Seguí metiendo uno a uno todos los juegos.
El siguiente (el único de N64 que me ha gustado un poco) era un juego en 2D de la Sobrevalorada Treasure (Ya le dedicaré un Post, ya).
Killer Instint, uno de coches que creo se llamaba Cruisin USA o algo así.
Cuantos más juegos probaba, más asco me daba la consola.
 
Todo era una P.M.
Juegos defectuosos para perder el tiempo.
Así que la consola que iba a ser parte de mi colección, estaba de vuelta al día siguiente en la tienda para no volverla a ver nunca más.
Fue una tremenda decepción que sólo fue superada por la DreamCast.
Un churro patatero de consola que más tarde me atreví a darle una segunda oportunidad.
Con una remesa de juegos nuevos entre los que se incluía el Mítico Ocarina of Time.
 
Mis impresiones: “Más de lo mismo”.
Juego aburrido como ninguno de la saga Zelda.
Tostón de proporciones épicas y más feo que Picio.
Así que nunca he entendido como la gente se atreve a hablar de esta consola como la mejor de la historia.
Para mí fue la consola de la que más rápido me desembaracé.
Y no tengo ni un solo buen recuerdo de ella.
Mis amigos se hinchaban a jugar al Mario Kart que a mi me pareció otro petardazo un día que me eché unas partidas con ellos.
 
El único que podía salvarse un poco era el Golden Eye pero aquel dichoso control no me dejaba disfrutar como yo hubiera querido.
Por tanto tengo pesadillas por la noche cuando sueño con esta consola.
Imagino que algún juego se salvará de la quema pero a mí me decepcionó totalmente.

Y nunca más he vuelto a jugar en una Nintendo 64.

Juegos injustamente sobrevalorados: Tomb Raider

 
Llevaba mucho, mucho tiempo con un grave problema de salud.
Mi carácter se había agriado y cada vez estaba de peor ánimo.
Resulta que el médico me había diagnosticado “Imsonnio Crónico”.
Eso significaba que nunca más iba a poder dormir.
 
Suena como una broma pero no lo es, el cuerpo humano necesita descansar una cantidad de horas cada día teniendo en cuenta la edad de cada persona.
En la mía lo normal es que descanse unas 8 horas.
Pero eso se había acabado.
El médico me dio una serie de instrucciones para que mi situación no empeorase y durante las horas en las que no podía dormir fuera aprovechando el tiempo.
 
De todas formas, me dijo sin tapujos que si no seguía el tratamiento que me mandaba al pie de la letra podrían quedarme muy pocos días de vida.
Por aquel entonces yo tenía en mi poder una consola de sobremesa, la Playstation.
Y dedicaba casi todas mis horas a los juegos deportivos o de acción.
Un amigo que conocía de bastante tiempo me recomendó un juego para mis noches de insomnio.
    - Juega al Tomb Raider y ya verás que bien te lo pasas.
Así que no me lo pensé dos veces y me hice con uno de ellos, por supuesto el primero de la saga que acababa de salir.
Una de esas noches que las pasaba luchando por coger el sueño me levanté y encendí la consola insertando en el lector el CD original del juego.
Y así no con mucho ánimo y con el cansancio acumulado de no haber dormido en bastante tiempo me puse a probar el juego.
Era la época del principio del uso de los polígonos y por tanto lo que salía en pantalla era más una cuestión de utilizar la imaginación que de otra cosa.
 
Cuadritos por todas partes y bailoteo de texturas.
Y una cosa que me llamó mucho la atención, cuando salía la cutre representación de un árbol u otro objeto en pantalla, cuando girabas alrededor de él, el objeto mantenía siempre la misma posición.
Los elementos del decorado eran planos y nunca te dejaban ver tras ellos.
Empecé moviendo a la protagonista o eso tenía que creerme pues no era más que un amasijo de pixeles sin sentido que tras mucho pensártelo al final descubrías una especia de forma femenina por dos grandes bultos que parecía mostrar.
 
Los gráficos del juego eran más feos que el culo de un mono.
Y el escenario por donde te movías era vacío y repetitivo.
Con un enemigo cada media hora más o menos.
Nunca entenderé lo que la gente le vio a este juego que era más feo que mear pa´trás.
 
De vez en cuando te encontrabas con que no podías seguir y tenías que resolver un pequeño puzzle moviendo elementos del decorado para llegar a zonas inaccesibles.
Yo creo que ha sido una de las peores experiencias jueguiles de toda mi vida pero le debo una cosa.
Al rato de estar allí “entretenido” con aquella monstruosidad me di cuenta de que me había quedado dormido durante unos minutos.
 
¡Milagro!
El ingenioso Tomb Raider me había curado el insomnio.
Y desde aquel día no he vuelto a tener problemas relacionados con el sueño.

Gracias tostón.
Te debo una, Lara Croft.
Y ahora con su permiso me voy a echar un sueñecito que llevo algo de retraso.

Consolas injustamente sobrevaloradas: Playstation



Aquí con la radio encendida.
Están poniendo al "Bisbal" ese y me está entrando una modorra...
Me he puesto a pensar y me he acordado de las consolas que me produjeron efectos similares.
La "Play", todo el mundo dice lo mismo, el catálogo, el maravilloso catálogo de PSX.
¿Qué catálogo ni que narices?
Hace unos días en una de mis entradas mantuve una amena discusión en la cual siempre utilizaban esa frase: "el catálogo de la Playstation".
Pero, de ¿Qué catálogo me hablan?
Fui de los primeros en comprarme la consola, cuando valía un riñón.
¿Por qué?
Por que yo lo valgo.
En cuanto me enteré de que se podía jugar a copias me pedí una con un juego original. (Por tener uno para hacer el truco del palillo)
Mi primer juego fue el "Alien trilogy" y me pareció bastante entretenido por lo menos la primera fase.
Después de eso no me ha gustado nada.
Si la consola tiene 10 mil juegos, me ha gustado para comprar sólo uno.
Cargas insoportables. Baile de texturas. Niebla. Polígonos deformados.
Técnicamente la máquina era una porquería. Perteneciente a la prehistoria de los polígonos.
La mayoría de los juegos eran chorradas infantiloides, plagios del Mario 64, pero con una calidad muy inferior. Tanto a nivel gráfico como a su deficiente jugabilidad.
Juegos como Croc, Spyro, Crash B. Eran aberraciones.
Los juegos de lucha que tanto odio en 2D estaban fatalmente producidos por culpa de la escasa RAM de la consola. Las animaciones eran bruscas y se notaba la falta de FRAMES.
Los juegos de coches, si su mejor exponente era el Dompi-trompi de "Gran Turismo" apaga y vámonos.
La mayoría de juegos eran beat em up mal concebidos realizados por compañías principiantes que no daban una.
Los juegos de rol o RPG una decepción constante.
Los horribles Final Fantasy que me decepcionaron sobremanera se habían convertido en productos para todos los públicos con argumentos de telenovela barata de televisión. (Todavía tengo en mi mente el chasco que me produjo el "FFVII")
Luego estaban los juegos para no dormir (del aburrimiento) como "Tomb Raider", un enemigo cada media hora, te pasabas todo el tiempo moviendo rocas o los juegos de garrulo terror como los "Resident Evil" que sólo al ver la presentación me quedé sin palabras. Era como las películas esas malas que dan a las 4 de la mañana de serie B con un argumento malísimo y con sustos totalmente predecibles. Y no hablemos de los puzzles. Capcom había cogido una estupenda idea como la del "Alone in the dark" y la había japoneizado a lo cutre con enemigos vulgares, típicos y que eran incapaces de asustar ni a un bebé.
Los juegos de naves, que son los únicos que conservo grabados eran todos una aberración. Espectaculares como Einhander pero sosos y muy feos gráficamente.
Las copias de Zelda, sin personalidad, aburridos y pesados que te quitaban las ganas de seguir a los pocos días.
Es después de Dreamcast la consola que más me ha aburrido y más asco le he cogido.
La vendí en cuanto pude.
Me la volvía a comprar porque me recomendaban algún juego y era más de lo mismo.
Basura y la volvía a vender.
Probé el famoso "Metal Gear" y casi me caigo del espanto. No era aburrido, era un tostón de incalculables proporciones.
Me llamó un poco la atención uno llamado "Tenchu" por lo del Japón Feudal pero es que era tan feo que no aguanté mucho tiempo con él.
Me recomendaron "Suikoden", un RPG del montón como los miles a los que he jugado en Snes.
Me hablaron del "Vandal Heart" y no pude con el dompi-trompi.
Intenté jugar al Castlevania pero no pude. Era el peor Castlevania al que había jugado en mucho tiempo, a años luz de los de 8 Bits. (Era como volver unos años atrás cuando jugaba al aberrante "Maze of Galious" o el insoportable "Super Metroid".
Compré mi segundo juego: "Goal Storm" y vaya pedazo de bodrio.
El peor juego de Soccer que ha realizado Konami en toda su historia.
Luego compré International "Super Star Soccer Deluxe" y "Super Soccer".
Mi juego favorito de fútbol lo habían convertido en...
¿Se puede decir en el blog?
... en una mierda que cargaba hasta en los saques de banda.
Por lo menos el "International" era como el de Snes pero con alguna tontería más.
Todo eran juegos malos por doquier y sin poder aguantar más, vendí mi última consola y jamás la volví a recomprar.
Y no me arrepiento pues en los años que siguieron sólo salían juegos horribles.
Pensándolo bien, creo que jugué más a la Saturn que esta morralla de máquina.
Ya sabéis mi opinión.

La lista de los juegos originales que compré para mi PSX fue la siguiente:

Goal Storm (PAL)
Pro evolution Soccer 1 (JPN)
Alien trilogy (PAL)
Final Fantasy VII (PAL)
Parodius collection (PAL)
International Super Star Soccer Deluxe (PAL)

Y ya está....

Recordad que tenía una tienda en donde los podía probar antes que nadie.
Eso es todo, no me da tiempo a extenderme....
¡Hasta otra!

Juegos injustamente sobrevalorados: Doom

 

Estábamos en la tienda un día cualquiera.
Y entonces llegó uno de aquellos fanáticos del PC que sólo sabía hablar maravillas de él y de los juegos que solía conseguir.
Porque este chico no compraba nunca ningún juego,
Lo tenían más fácil.
Todas las semanas se iban a Alicante al Piratilla y le compraba un montón de CDs con dinero que previamente había ido recaudando de todos sus amigos PCeros.


Así volvía de allí con las manos llenas y con la ilusión similar al que le ha tocado la lotería.
Se marchaba a su casa y una vez allí, iba uno por uno probando todos los juegos para estar seguro de que todos funcionaban correctamente.
En cada CD había varios títulos pero siempre había uno o dos que fallaban y se lo apuntaba mentalmente para el próximo fin de semana conseguirlos a través de otra recopilación.
El caso es que nos llegó un día con unas dosis extra de optimismo y alegría.


    - Tengo el juego perfecto nos decía.
    - El mejor juego que he tenido en mi vida.
    - ¿Qué juego es ese? -Le preguntábamos.

Y él nos respondía que uno llamado DOOM.
Así que varios días después de aquello, nos dispusimos a aceptar su invitación de ir a su casa para ver el denominado “Juego Perfecto”.


Casi con los nervios a flor de piel y aturdido por la gran expectación que se había originado alrededor del juego, el ordenador terminó de instalarlo y enseguida empezaron a escucharse las primeras notas musicales de una banda sonora.
La mayoría de asistentes se quedaron con la boca abierta pues era la primera vez que veían un juego con perspectiva en primera persona y con la técnica gráfica tan característica de los juegos de ese género de la época.
A mi me bastaron un par de minutos para saber que aquello que los demás observaban con admiración no iba a producirme más que dolores de cabeza.


Al instante supe que aquello no me gustaba un pelo.
Era como jugar al Gauntlet desde dentro, recorriendo unos repetitivos escenarios laberínticos en busca de unas llaves para abrir unas puertas mientras matábamos sin descanso millares de enemigos deformes.
Todo en un pseudo 3D horrible y lleno de cuadritos.

 

Lo peor era cuando subías una escalera que parecía la visión subjetiva de un enano, como si la cámara en la escalera o la rampa estuviese pegada al suelo.
El juego, a un solo jugador era aburridísimo, soporífero, peor que una película de los X-Men o del Señor de los Anillos.
Todo se limitaba a buscar la salida del laberinto y matar a los enemigos.
Ya te digo, un petardazo. (En modo 1 jugador).

 

Vale, reconozco que la técnica me llamó un poco la atención por lo que de allí se podría sacar en un futuro.
Pero eso de ir por pasillos laberínticos repetitivos matando a diestro y siniestro no me pareció de ningún modo nada divertido.
Y estoy ya hablando de cuando lo probé en solitario en casa poco tiempo después.
No he podido nunca estar más de 30 minutos jugando con él ya que me aburre más que el SIMS.


Bueno, cada uno ha de tener su propio gusto y a mí no me gustó nada.
En seguida noté que aquello era una producción simplista y para gente sin complicaciones.
Me alegra ver la gran evolución que han tenido los títulos de ese género hoy día.
Y sí, alguna vez he jugado a alguno que me ha gustado bastante.
Pero por Dios, el DOOM a un solo jugador es tremendamente aburrido.


Imagino que en modo multijugador pueda resultar divertido ya que hasta el Pong lo es a dos jugadores.
Para terminar, decir que es un título que en mi vida nunca me ha dicho nada, no me ha dejado huella y si no hubiera existido, no me habría importado.

Juegos injustamente sobrevalorados: Thunderforce IV

 
Viajaba yo por Andorra a la caza de algún producto que comercializar en mi tienda y al entrar en un establecimiento lo ví en una estantería, varios días antes de que llegara a distribuirse por toda España. 
Como loco lo agarré y se lo llevé al dependiente para que me lo cobrara.
Me vine todo el viaje de vuelta abrazado a él y deseando llegar a mi piso para poder probar la cuarta parte del juego de naves de la saga que más me había gustado. Miraba las fotos alucinando y recordando los grandes momentos que me había proporcionado el Thunderforce 3.
Fue mi primera  gran decepción.
Ya desde el inicio tuve malas impresiones con el diseño de la nave.
Cuando empezó la música se me cayó el alma a los pies pues era horrible, con instrumentos FM simulando guitarras eléctricas distorsionadas. Atrás quedaba la banda sonora más completa y variada en Megadrive de la tercera parte.
El juego empezaba en una fase muy espectacular con varios planos de scroll.
Ojo, no estoy diciendo que fuera un mal juego. Pero creo que está a años luz del Thunderforce 3 que es para mi sin lugar a dudas uno de mis preferidos.
Me lo pasé entero y no me acuerdo de nada reseñable porque no vi nada destacable en él. Ha entrado a formar parte de la colección de juegos olvidables que escondo en mi baúl.
El caso es que para mis amigos es un juego bestial y no encuentro el por qué. A mi por aquel entonces me decepcionó muchísimo.
 

Juegos injustamente sobrevalorados: Sonic the hedgehog

Como ahora suena mucho el nombre de Sonic por Internet, por la salida a la venta del Sonic 4, os voy a hablar del juego de Sonic que más me gustó a mí y las primeras impresiones que me produjeron cuando jugué al de Megadrive...
Recuerdo la primera vez que jugué al Sonic 1 de Megadrive después de haberme enamorado de sus coloristas gráficos echándole un vistazo en las revistas de importación cuando apenas existía la HC.
También me viene a la memoria el reportaje de la revista americana que hablaba de este título como algo normalito, sin grandes alardes. Por aquel entonces Sonic ignoraba que poco tiempo después fuera a convertirse en mascota de SEGA.
Después de mucho tiempo y ya adquirido el juego empecé la partida pero empecé a desilusionarme. El escenario, precioso por cierto, tenía de vez en cuando una chorrada de loopings y giros de noria que me molestaron bastante.
 
Menos mal que luego la cosa mejoró y los escenarios fueron perdiendo estas chorradas infantiles y fueron ganando en consistencia.
Una sensación maravillosa que sentí fue cuando llegue al la fase que simula un pinball.
Al caer Sonic por el semicírculo sentí un cosquilleo en la nuca, algo parecido a cuando sientes vértigo.
Después de acabármelo me quedé con una extraña sensación, de que algo fallaba. No había resultado ser tan divertido como prometía.
Pocos días después conseguí la versión para Master System y mi primera reacción fue de repulsión al ver los limitados gráficos de esta consola frente a los de la maravillosa Megadrive. Pero me dispuse a pasármelo y menos mal que lo hice porque se me hizo divertidísimo.No podía dar crédito, en Megadrive el juego lucía unos gráficos fantásticos pero una jugabilidad muy débil. Y la versión de MS era cien veces más divertida a pesar de ser tan parca gráficamente.

Mucho tiempo más tarde conseguí el Sonic 2 y lo inserté en la Megadrive con mucha ilusión.
Las primeras fases fueron más o menos como las de la primera parte pero recuerdo que llegué a un punto en donde la partida se me hizo pesadísima.
Laberíntica.
Y eso me hizo mucho daño.
Mi decepción fue en aumento y acabé por terminar la partida de golpe apagando la consola y decidiendo por decepción que no volvería a jugar nunca más a un juego en Megadrive en donde apareciera el erizo azul.
El desencanto del 1 pasó a decepción en el 2. Luego empezó el odio. Y no he vuelto a tocar un Sonic desde entonces.
Mi experiencia me dice que cualquier Mario Bros es infinitamente mejor que cualquier Sonic. Esa jugabilidad que trasmite Mario es única. Para mi Sonic es y siempre será un juego del montón 


Videojuegos, videojuegos y más videojuegos

Juegos injustamentes sobrevalorados: Shadow of the Colossus

 

Todo comienza en la tienda en donde adquiero mis videojuegos.
Echando una mirada fortuita en la sección de segunda mano me encontré con un título que se repetía mucho. Vamos, que no le gustaba a casi nadie y se ve que a todos les daba por desembarazarse del mismo.  
Así es como empezó mi interés.
¿Cómo sería aquel juego que tanta gente había vendido de segunda mano?
Un día fui a casa de un amigo fanático de todas las consolas que hasta las tiene repes por si alguna se le rompe y me encontré allí a otro conocido que estaba jugando precisamente a este título.
Ver como se lo pasaba fue horrible. En mi vida me había aburrido tanto con un juego.
Horas de caminata desesperada por unos escenarios vacíos en donde no pasaba absolutamente nada.
Y cada vez que los párpados ya estaban a punto de cerrárseme aparecía un enemigo grandote que creía me iba a alegrar la noche.
Pero era en vano, la batalla con dichos colosos era mucho peor que el escenario vacío.
Te tirabas un buen rato subiendo por el coloso para luego en un santiamén volver al suelo e iniciar la escalada. Y eso, una y otra vez.


Así cada ratito, conseguía colocarle un golpe y otra vez vuelta a empezar.
Los escenarios, la música, la historia, todo daba igual. Sólo quería ver terminar aquella pesadilla de juego.
Pero varios días después empecé a escuchar en los círculos videojueguiles como nombraban a aquel título como si fuera una obra maestra.
Empecé sólo por curiosidad a leer críticas: (estas, las extraje de Internet)
El juego fue criticado negativamente debido a su errático frame rate (cuadros por segundo), el cual es generalmente suave al viajar por el paisaje, pero se ralentizaba en situaciones con un ritmo acelerado, como en algunas batallas contra los colosos. También se expresaron ciertas críticas en relación a la cámara del juego, la cual fue comparada por GameSpy como «un oponente al igual que los colosos», «logrando reacomodarse en los peores y más inoportunos momentos.

Edge comenta que los controles son «toscos, crudos e impredecibles.»

Otros críticos, como Game Revolution y Gamespot, creen que el juego es demasiado corto (el tiempo estimado para acabar el juego se encuentra entre seis y ocho horas) y que tiene poco incentivo para volver a jugarlo ya que cada batalla es un acertijo a resolver.

O sea 3 defectos muy determinantes para ser ignorados: control malo, la cámara caótica por momentos y ralentiza demasiado cuando te enfrentas a un Coloso. Además de ser excesivamente corto.
Pero aun así, los chicos de Meri le dan un 10 solo por su originalidad.

Te imaginas el Ocarina of Time con esos 3 defectos? ya no sería el mejor juego de todos los tiempos, tan sólo un título más del montón.




Lo que me sorprendió con el tiempo fue una peli que ví, creo que se llamaba: "En algún lugar de la memoria" de Adam Sandler. Un drama de un sujeto que pierde a toda su familia en el 11-S y queda inmerso en su mundo como si fuera un tipo de autismo en el cual el afectado solo tiene una idea en la cabeza que es jugar a este juego. Lo curioso de esta peli es que salen bastantes imágenes del juego e incluso hay una escena en la que el autista explica a su nuevo amigo como se juega.
¿Sabéis lo más gracioso?
Cuando termina la película. Lees en los títulos de crédito en letras bien hermosas: SONY PICTURES.
A mi me parece una publicidad perfecta y es la primera vez en mi vida que veo algo así. Si se gastaron ese dineral en la publicidad contenida en la peli cuanto más invertirían en difundir a través de los foros y la prensa especializada lo que a ellos les interesaba que se dijera?
¿Cuando una obra de autor tiene tras de si una campaña de marketing tan gigantesca?

Os invito a que por lo menos lo penséis un poco.
Esto sólo es una opinión personal pero cuando el río suena agua lleva....
Odio ese juego y creo que ha sido muy sobrevalorado intencionadamente.